Aunque existen otros muchos tipos de riesgos en las transacciones comerciales, haremos referencia a los más frecuentes:
- Riesgo - País: En todas las operaciones internacionales se han de considerar los riesgos políticos, que son un componente más del riesgo de crédito que podemos tener tanto en el momento de estudiar futuras operaciones de venta como los activos vivos que frente a un país podamos tener.
El riesgo-país analiza la solvencia financiera y económica del país, analizando la vertiente política del mismo. Es decir, las deudas totales del país frente a terceros países y estudiando otras variables distintas de las del riesgo comercial propiamente dicho.
El origen del riesgo-país nos viene dado por los posibles riesgos catastróficos, de guerra, revueltas, o cualquier disposición que las autoridades del país analizado puedan dictar que impidan la liquidación de los créditos contra la propia administración pública del país deudor, contra empresas públicas o cualquier empresa residente en el mismo.
El riesgo-país debe ser analizado fundamentalmente por los exportadores, pero los importadores también deberían efectuar un pequeño análisis, especialmente los importadores de bienes básicos para su negocio.
El riesgo-país se superpone al riesgo comercial y financiero.
En consecuencia, cualquier empresa que pretenda realizar transacciones comerciales con un país extranjero deberá tener una noción sobre la calificación del país respecto a esta clase de riesgo.
- Riesgo de cambio
Uno de los riesgos que puede producirse en una empresa es el riesgo de cambio, que puede producirse por tener activos y pasivos en el balance cifrados en una moneda distinta de la moneda nacional.
Estos activos y pasivos pueden ser productos de contratos de compraventa, obligaciones de cobro y pago, o bien porque tenemos elementos patrimoniales del balance cifrados en moneda extranjera.
El riesgo de cambio es la diferencia que existe en la cotización de una divisa desde el momento en que contraemos la obligación de cobrarla o pagarla y el instante en que realmente se materializa el cobro o pago de la divisa.
Hay que tener siempre presente que el riesgo de cambio puede representar un beneficio o una pérdida para la empresa, ya que las divisas se devalúan y se revalorizan y dependerá de la cotización de las mismas en el instante en que se efectúe el cobro o el pago.
Para más información, no dude en contactar con su oficina o con el Departamento de extranjero a través
del mail depextranjero@bancoetcheverria.es.
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